sábado, 25 de mayo de 2013

El caso de Honduras

El caso de Honduras es el principal motivo de este blog, que no el único, y es lo más parecido al ideal liberal de ciudad libre que se ha intentado hasta ahora.

Octavio Sanchez, el actual jefe de gabinete del gobierno de Honduras, era un soñador en la adolescencia. Pensaba en los problemas de su país no como un mal endémico o cultural, si no institucional. Poco a poco fue escalando puestos políticos hasta su puesto actual, donde tiene poder para convencer y mover a los principales engranajes del Estado.


Estuvo en contacto con Mark Klugmann, ideólogo de las LEAP Zones (Legal Economical Administrative Political), que consisten en aplicar un conjunto de leyes más liberal y amigable para los negocios y la facilidad de movimiento de personas y mercancías, pero solo en una región, preferiblemente deshabitada, al ser más fácil de aplicar que en todo un país, donde encontraría grupos de interés muy opuestos. Poco a poco fue convenciendo a Sanchez de que Honduras debería tener su propio Hong Kong.

En 2009 hubo una crisis institucional que condujo al presidente Manuel Zelaya al exilio. Porfirio Lobo ganó las siguientes elecciones, ya en 2010, y de su mano llegó Sanchez, ahora en posición de hacer realidad su proyecto.

Fue por esta época que Sanchez encontró un vídeo en TED de Paul Romer en el que exponía su idea de las Charter Cities, muy similar a las LEAP. Sanchez aprovechó la popularidad de Romer y le invitó a Honduras para contribuir a la creación de lo que empezó a llamarse Ciudades Modelo.

En 2011 el congreso hizo cambios en la constitución y poco después lanzó el reglamento de las Regiones Especiales de Desarrollo (RED), que serían regiones autónomas con su propio gobierno y sistema legal. Honduras solo sería responsable de las relaciones diplomáticas y la defensa exterior. Se suponía que el gobierno nombraría a un primer gobernador y una comisión de transparencia que supervisara el desarrollo al principio, que presidiría Romer.

Empezó a haber roces entre Romer, el gobierno de Honduras y otros ideólogos de las Free Cities como Michael Strong. Romer quería una ciudad construída en un territorio enorme y preparada para acoger a millones de personas casi desde el principio, supervisada por un país extranjero (se habló mucho de Canadá), que proveería de servicios jurídicos y policía. A muchos esto les sonaba a colonialismo, y otros como Michael Strong preferían un comienzo más pequeño y que no requiriera tanta inversión ni la intervención de un gobierno extranjero.

En el grupo de liberales interesados por el proyecto estaba también Patri Friedman, nieto de Milton Hombrefrito y fundador del Seasteading Institute, del que escribiré otro día. A Mediados de 2011 el rector de la Universidad Francisco Marroquín, Giancarlo Ibarguen, organizó la Future of Free Cities Conference, en la que participaron tanto Strong como Friedman, así como otros liberales a favor de las Ciudades Libres, como Gonzalo Melián, del que también escribiré otro día).

Después de contactar con el equipo de Sánchez, Friedman lanzó la compañía Future Cities Development (FCD) y Strong el grupo MGK, con la intención de colaborar activamente con el gobierno de Honduras.

En 2012 Romer, que había logrado atraer la atención de la prensa, renunció a su participación como presidente de la comisión de transparencia porque el gobierno había firmado acuerdos con MGK y FCD sin consultárselo y porque llevaban bastante tiempo y aún no había habido avances en la asignación de la comisión de transparencia.

Por si esto fuera poco, a finales de 2012 el tribunal supremo declaró inconstitucionales los cambios que se había hecho en la constitución (!?) porque la cesión de territorio nacional estaba expresamente prohibida en la constitución, no quedaba claro si las nuevas zonas se someterían a la legislación hondureña, ni el estatus legal de los habitantes de esas nuevas zonas.

Con la ley tumbada, sin vistas a que se resolviera la situación legal y Romer fuera del patio, MGK y FCD se retiraron del proyecto. Por esos sus webs están cerradas.

Pero no todo acaba aquí. Antes de acabar 2012 el congreso había destituído a cuatro magistrados del tribunal supremo, y a principios de 2013 volvieron a aprobar por aplastante mayoría (110 de 128) cambios constitucionales que permitieran la creación de las REDs, está vez planteados para no contradecir al resto de la constitución. Las nuevas normas están a la espera de que se pronuncie el nuevo tribunal supremo y de los resultados electorales de este año (que probablemente no desbaraten nada con tanto apoyo en el congreso).

Ahora hay que estar pendiente de cómo se desarrolla el proceso, y el tiempo que va a llevar. Klugmann y Strong siguen a la zaga del proyecto, se les puede seguir en facebook, y Strong tiene pendiente actualizar con noticias a la comunidad freecitier en breve.

Si la idea triunfa en Honduras, me veo haciendo las maletas.

Post Data: Por si los enlaces no son suficientes, aquí se puede encontrar casi toda la información que he puesto, y más, en inglés: http://reason.com/archives/2013/05/13/the-blank-slate-state/3

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